Fedora 24 ya está entre nosotros, y esta es la impresión que nos ha dejado

Fedora 24

Genbeta. Después de varios meses de espera, ayer por la tarde fue anunciada Fedora 24, la última versión de una de las distribuciones GNU/Linux más populares del panorama. Fedora es independiente y tiene su propia comunidad de desarrolladores, pero se beneficia del patrocinio y el feedback de Red Hat, lo que la convierte en una alternativa a tener en cuenta a Ubuntu y compañía.

En 2014 el proyecto Fedora inició un viaje para tratar de redefinir cómo debería ser un sistema operativo moderno, y esta nueva versión es un nuevo e importante paso en su camino. Por eso hemos decidido no centrarnos únicamente en contaros cuales son las novedades, sino en también probar la distro para realizar una toma de contacto en primera persona.

 

Fedora 24, estas son sus novedades


Fedora 24

Fedora es una distribución que trata de tomarse en serio la estabilidad. Por eso, aunque tenían previsto estrenar en esta versión el soporte nativo para el protocolo de servidor gráfico Wayland, al final han decidido seguir apostando un poco más por X.org, aunque Wayland viene incluido por si nos sentimos aventureros.

Por lo general las novedades dependen de la versión que nos instalemos, la Workstation para equipos domésticos, Server para servidores o Cloud para dispositivos en la nube, pero todas ellas tienen puntos en común como el entorno de escritorio GNOME 3.20 por defecto, o el soporte para Flatpak, un nuevo formato de paquetes que llega para hacerle la competencia a los Snaps de Ubuntu.

Fedora también incluye la versión 4.5.7 del Kernel Linux, la última de la serie 4.5, aunque prometen actualizar al Kernel 4.6 en las próximas semanas. Al parecer no les ha dado tiempo a testar la estabilidad de todos sus componentes con el nuevo Kernel, por lo que para evitar retrasos han decidido salir con la versión anterior.

La distro también incluye NetworkManager 1.2 para administrar las conexiones a la red, así como los componentes Mono 4.2, Boost 1.60, Node.js 5.10, Python 3.5, Ruby 2.3, Golang 1.6 y soporte para openh264. También ha actualizado a la nueva versión todo su ecosistema de Spins, en el que nos encontraremos sabores con KDE Plasma, XFCE, LXDE, Mate-Compiz, Cinnamon o SOAS.

La experiencia out of the box


Cuentas Fedora

Lo primero a lo que nos enfrentamos al iniciar por primera vez el sistema operativo es un pequeño proceso de configuración. En él se nos pedirá que definamos el idioma de la distro, ajustemos la privacidad en cuanto al compartir ubicación, y que configuremos nuestras cuentas en línea de Google, OwnCloud, Microsoft y Facebook. Esto hará que aplicaciones como el calendario se sincronicen automáticamente con los datos de estas cuentas.

Una de las primeras cosas que llama la atención es que en Fedora han preferido no cargar el sistema con demasiadas aplicaciones predeterminadas, permitiendo que sea el usuario quien empiece bajarse lo necesario en cuanto se lo instale. Tenemos un navegador Firefox, la suite de LibreOffice, aplicaciones de fotos y y música, y algún que otro básico, pero nada de juegos preinstalados, programas de P2P, gestor de correos o aplicaciones de edición fotográfica.

Por lo tanto, en cuanto pasemos de la primera pantalla de configuración tendremos que ir directos al centro de aplicaciones, donde encontraremos clásicos como Thunderbird, Calibre, Transmission, GIMP, Darktable y muchas otras. Habrá algunas ausencias como las de Chromium, Steam o Spotify, por lo que para hacernos con ella tocará tirar de terminal para instalarlas. Aún así, muchas otras aplicaciones de renombre como Chrome o Slack tienen ya sus propias versiones en formato .rpm que sólo tendremos que ejecutar e instalar como los .exe en Windows.

Fedora GNOME

En cuanto al diseño, la impresión que me queda es que cuando hablamos de las distros que están tratando de revolucionarlo a veces olvidamos el magnífico trabajo que están realizando entornos de escritorio clásicos como GNOME o KDE en este sentido.

Puede gustarnos más o menos, pero GNOME es elegante. Tiene un gran diseño tanto en menús como en popups, y unos colores están bien elegidos. Lo único que quizá hecho de menos es una barra de tareas superior que mejore la manera de interactuar con las aplicaciones ya abiertas o unas ventanas con opción de minimizar, pero como he dicho antes esto es Linux, y si no nos gusta el aspecto de la distro siempre podremos bajar otro entorno de escritorio o instalarle lanzadores.

Y por último tenemos las opciones, donde más o menos tendremos las mismas que en cualquier otra distro. Eso sí, hay dos menús que me han llamado la atención, uno de control de privacidad en el que activar o desactivar el bloqueo de pantalla, servicios de ubicación, los historiales o el vaciado automático de la papelera de reciclaje.

La otra opción es la configuración de búsquedas, que nos permite determinar si el lanzador de actividades puede acceder a los contactos, documentos, calculadora o la información metereológica. Realmente casi nunca he utilizado GNOME, por lo que no sé hasta qué punto estas opciones es mérito de ellos o de Fedora, pero es algo que me ha llamado la atención. Nunca está de más poder configurar la privacidad sin dar por hecho que preferimos usabilidad.

Estable y sólida como una roca


Opciones Fedora 24

Fedora lleva apenas 24 horas disponible, un tiempo insuficiente para poder valorar con criterio su estabilidad a largo plazo. Pero si hay algo que me ha llamado la atención es precisamente que en el tiempo que he estado utilizándolo antes de redactar esta toma de contacto no me he encontrado con ningún problema reseñable.

Muchas veces, cuando he probado algunas distros recién salidas del horno me he encontrado con pequeños bugs aquí y allá, detalles que quedaban sin pulir y pequeños errores que se iban solucionando con el paso de las semanas. Aquí de verdad parece que los chicos de Fedora han invertido todo el tiempo que han creído necesario para que todo funcione sin problemas, y es algo muy de agradecer para combatir la fama de inestabilidad que tienen algunas distros GNU/Linux.

Todo funciona con muy buena fluidez, ninguna opción me ha dado problemas y enseguida he podido instalar varias aplicaciones dejándolo todo a mi gusto. No hay atascos, no hay errores ni cierres forzados, y a falta de probarlo durante más tiempo ha hecho plantearme de verdad darle una oportunidad como mi distro Linux de cabecera.

La pregunta ahora sería, ¿es apropiado Fedora para los usuarios noveles? Es verdad que en cuanto al ecosistema de apps quizá haya que tirar un poco más de terminal que Ubuntu para hacer ciertas instalaciones, pero por lo general es una distro lo suficientemente popular como para tener bastante buen soporte por parte de aplicaciones de renombre. Por lo tanto sí, yo creo que es una distro bastante accesible si queréis dar los primeros pasos en GNU/Linux.

 

La noticia Fedora 24 ya está entre nosotros, y esta es la impresión que nos ha dejado  fue publicada originalmente en Genbeta
por Yúbal FM.



Vía Genbeta